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lunes, 16 de junio de 2014

Grandioso Dauphiné: "Espectáculo y sorpresas a las puertas del Tour"


El Criterium de Dauphiné tiene la ventaja de que es dos carreras en una. La primera es la propia Dauphiné. La segunda es el comienzo del Tour. Este criterium supone una buena oportunidad para calibrar el estado de forma en el que se aproximan los corredores que más tarde participarán en la carrera por etapas más importante del mundo. Reafirma y crea nuevos candidatos en unas carreteras por las que, semanas más tarde, los ciclistas volverán a transitar. Esta edición de Dauphiné, la número sesenta y seis, ha adquirido mayor relevancia puesto que en ella han participado los que, a priori, serán los tres máximos favoritos para ganar el Tour: Chris Froome, Alberto Contador y Nibali.

Froome empieza fuerte 
De los 1176 kilómetros que formaban el recorrido de la carrera, los primeros 10,4 eran una lucha individual contra el cronómetro por las calles de Lyon, antigua capital de la Galia durante el Imperio Romano.

Las altas temperaturas previstas para la etapa adelantaron la salida de los hombres importantes de la general. Kelderman fue el primero en marcar un buen crono, pero poco después su tiempo sería batido por el del luxemburgués de Trek, Bob Jungels. La joven promesa de tan solo veintiún años confirmó con su tiempo lo apuntado cuando ganó el campeonato del mundo contrarreloj junior y se colocó como líder provisional de la etapa.

En el punto intermedio fue Nibali quien marcó el mejor tiempo de los favoritos, pero se desinfló en la segunda parte del prólogo y finalmente solo pudo obtener un nada despreciable octavo puesto. El tiempo de Jungels resultó ser muy bueno, tanto que solo dos corredores pudieron batirlo: Contador, que lo mejoró en un segundo y el ganador final de la etapa, el británico de origen keniata, Chris Froome, nueve segundos mejor que el luxemburgués.

De los favoritos para el triunfo parcial, ni Richie Porte, ni Michal Kwiatkowski, ni Geraint Thomas, ni Sylvain Chavanel pudieron siquiera entrar en el top 15 de la etapa aunque estuvieron cerca de hacerlo.

Victoria y jersey amarillo, por tanto, para uno de los máximos favoritos al triunfo final del Dauphiné. Conseguido el primer objetivo, había que defender ese liderato en una sucesión de etapas bastante complicadas.


Derroche de fuerza en el Col du Béal 
El lunes tuvo lugar la primera etapa de montaña de la carrera. Después del prólogo, los ciclistas se enfrentaban a un recorrido en el que había hasta seis ascensiones, todas relativamente cómodas salvo la última, el Col du Béal, un puerto de categoría especial de 13,6 kilómetros al 6,6% de media que ponía el colofón final a la etapa.

Antes de llegar a Béal se formó la habitual escapada integrada por Kevin Reza (Europcar), Mathias Brandle (IAM), Alexis Gougeard (AG2R), Thomas Damuseau (Giant Shimano) y Alessandro De Marchi (Cannondale). Ningún futuro para los escapados pero al menos, De Marchi y Reza,  consiguieron una buena colecta de puntos para luchar por el maillot de la montaña que finalmente se llevaría el de Cannondale.

Una vez llegado el grupo de los favoritos al último puerto, el Sky se puso a trabajar imponiendo un fuerte ritmo de subida. El ritmo fue tan alto que hasta los propios corredores de Sky se cortaron en la ascensión. El caso más sangrante fue el de Richie Porte, que se descolgó sin siquiera haberse puesto en cabeza del grupo. El último relevo del equipo británico lo dio el ex Euskaltel, Mikel Nieve. El navarro se colocó en la cabeza del grupo y dejó a muy poquita gente a su rueda hasta que a falta de cinco kilómetros para la meta Froome dijo “aquí estoy yo” y cambió el ritmo sin levantarse de la bicicleta. Contador, muy atento del keniata, fue el único que no se soltó de rueda. Con la reagrupación Froome decidió que había que atacar de nuevo. Esta vez sí se levantó del sillín y realizó un cambio de ritmo feroz que sostuvo durante más de 500 metros. Impresionante. Con la boca abierta y sin pestañear pude apreciar que, a pesar de la violencia del demarraje, Contador seguía cosido a su rueda sin haberse despegado ni tan siquiera un metro. El resto de favoritos recogían sus pedazos de carne picada y seguían a lo suyo. Froome al ver a Alberto a su rueda no siguió y Contador, que anunció que llegaba a la prueba con ciertas reservas, no le dio ni un relevo. El parón propició que todos se volvieran a reagrupar.

De camino a la meta se produjeron varios ataques que no llegaron a fructificar por parte de gente como Talansky o Kelderman.

A falta de 800 metros para el final llegó un nuevo cambio de ritmo de Froome, que ya no pararía hasta cruzar la meta. Tremendo sprint del keniata que volvió a dejar a todos clavados. A todos excepto a Contador, que en esta ocasión sí sufrió, y mucho, para no perder la rueda del corredor del Sky. De hecho, hubo un momento en el que Alberto perdió un par de metros y parecía que se iba a quedar, pero se recuperó aunque no lo suficiente como para poder sobrepasar Froome.

Nueva victoria para el keniata que reafirmaba así su jersey de líder, demostraba estar muy fuerte y metía miedo a los rivales. La noticia más importante del día era que, a pesar de la violenta demostración de Froome, Contador había aguantado cada uno de sus ataques sin ceder nada de tiempo. El resto de favoritos llegaron entre treinta segundos y un minuto después.


Sprint de serie B 
Esta edición del Dauphiné no estaba diseñada, ni mucho menos, para los ciclistas más rápidos del pelotón por lo que los mejores especialistas del mundo han causado baja este año. Ha habido que conformarse con la serie B de los finalizadores. La mejor y única opción que han tenido los velocistas ha sido la llegada de Le Teil. Una etapa con mucho sube y baja pero que contaba con unos últimos cuarenta kilómetros llanos que invitaban a preparar una llegada masiva.

El que los sprinters solo tuvieran esta oportunidad para ganar, hizo infructuoso el intento de escapada de hombres, entre otros, como Grivko (Astaná), Erviti (Movistar), Ligthart (Lotto) o Koren (Cannondale). Los escapados vieron como eran engullidos por un pelotón liderado tímidamente por Omega. Da igual que no esté Cavendish, los corredores de Lefevere ven acercarse la pancarta de meta y automáticamente entran en estado de trance; se les ponen los ojos inyectados en sangre, comienzan a soltar espuma por la boca y ¡a tirar del pelotón!

La llegada tenía bastante trampa. Carretera estrecha y un par de curvas peligrosas. Dos Orica parecían entrar mejor colocados que el resto pero de pronto, de la nada, apareció el Giant, Van Rensburg que dejó a escasos metros de la victoria a su compañero, el teutón Nikias Arndt. Por detrás y con mucha fuerza surgió Boeckmans, pero al belga del Lotto le faltaron dos metros para terminar de culminar su remontada, de modo que el alemán de Giant se hizo con la victoria del tercer parcial.


Seis años entre Morzine y Gap 
La cuarta jornada volvía a tener a la media montaña como protagonista. Gente ilustre como Bakelants (Omega), Velits (BMC) o Larsson (IAM) y repetidores de escapada como Erviti (Movistar), Ligthart (Lotto) o Grivko (Astaná) formaron una fuga de la que salió el ganador. No, no fue ninguno de los nombres que acabo de mencionar. En la llegada de Gap se impuso un hombre de Katusha: Yury Trofimov. El ruso lanzó un ataque a falta de dos kilómetros para coronar  la última ascensión del día, el Col de Manse, y nadie pudo seguirle. En los casi trece kilómetros de descenso que quedaban hasta la meta solo tuvo que gestionar los treinta segundos de ventaja que había adquirido en la cima. Trofimov volvía, así, a ganar en Dauphiné. Seis años antes, el año de su debut en profesionales, había ganado una etapa con final en Morzine. Tres son las victorias que adornan el palmarés de Trofimov hasta la fecha y dos han sido aquí, en Dauphiné.


Contador asusta a Froome 
En Katusha corre un ciclista bastante peculiar, el esloveno Simon Spilak. Buen corredor, con capacidad para subir puertos y una más que aceptable capacidad para luchar contra el crono. Spilak lleva años colándose en los primeros puestos de las vueltas por etapas de una semana de igual forma que evita participar, dentro de lo posible, en cualquiera de las tres grandes.

En su participación de este año ha cambiado su habitual presencia en el top ten por una victoria de etapa. El corredor natural de Tisina tomó ejemplo de lo realizado el día anterior por su compañero Trofimov y demarró en los kilómetros finales de la subida a la Côte de Laffrey, sexta y última dificultad montañosa de la jornada. Lo que fue bueno para Trofimov lo fue también para Spilak y pudo llegar en solitario a la línea de meta.

En el grupo de favoritos, durante el descenso del Col de la Morte, Alberto Contador aprovechó un momento de relajación del Sky y se fue hacia delante en compañía de su coequipier, Paulinho. La aventura duró apenas unos kilómetros y no hubo cambios en la general pero el susto y el calentón del Sky para ellos se quedan.

A falta de pocos kilómetros para el final, de la disciplina del pelotón saltaron dos prometedores jóvenes, Adam Yates de Orica y Kelderman que fue segundo en la etapa y arañó los segundos suficientes como para igualar el tiempo de Contador y colocarse provisionalmente segundo en la general. 


Froome por los suelos 
Otra etapa de media montaña y una otra fuga numerosa compuesta por Westra (Astana), Paulinho (Tinkoff), Simon (Cofidis), Keukeleire (Orica), Erviti (Movistar), Péraud (AG2R), Ligthart (Lotto), Saramotins (IAM), Bodnar (Cannondale), Voigt (Trek), Bakelants, Stybar (Omega), Damuseau (Giant), Conti (Lampre), Tankink (Belkin) y Benedetti (NetApp).

Un ataque de Westra en la penúltima subida seleccionó el grupo y junto a él se fueron Bakelants y Ligthart. El corredor del Lotto no pudo aguantar el ritmo de sus dos compañeros en la última ascensión del día y quedó eliminado de la lucha por la victoria de etapa. En los últimos metros, Westra adelantó el sprint, lo que aprovechó Bakelants para superarlo a pesar de que fue cerrado contra las vallas en el esfuerzo final. El holandés del Astana se lamentaba por la oportunidad perdida. El belga de Omega sonreía.

A falta de siete kilómetros para la conclusión de la jornada, el líder de la carrera, Chris Froome, se fue al suelo y se llevó un buen raspón. Afortunadamente para él no fue grave, pudo continuar en carrera. El resto de los corredores respetaron su jerarquía, cosa que estaba en duda ya que todos los finales de etapa anteriores fueron muy rápidos y disputados. En cualquier caso no hubo movimientos y no perdió tiempo en la general.


Pasó lo inesperado 
Tras varios días de subir y bajar puertos alpinos relativamente cómodos, el pelotón encaraba la etapa reina de la edición de 2014, etapa que concluía con dos puertos hors catégorie en los últimos treinta kilómetros del recorrido. Se avecinaba por tanto un día grande en la carrera.

Tras la intentona de varios corredores, finalmente abrió camino un grupo compuesto por los Katusha Silin y Trofimov, el Garmin, Hesjedal, Gallopin del Lotto y Alaphilippe del Omega. Trofimov copió su estrategia del cuarto día y se marchó en solitario al final de Forclaz. En el descenso se le unió su compañero y compatriota Silin y juntos ascendieron las rampas del Montée de Finhaut-Émonsson mientras los demás les perseguían sin perder la fe en el triunfo.

En el pelotón de favoritos el Sky impuso un ritmo de subida muy alto, de modo que el grupo se fue desgranando. Excepcional trabajo de David López y sobre todo, de Mikel Nieve. El último relevo lo tomó Porte, con Froome siempre a rueda y pegado a este, Contador.

Por delante, Westra, con mucho esfuerzo, iba arañándole los segundos al dúo ruso que formaba la cabeza de la carrera.

Cuando todo invitaba a pensar que no habría movimientos, Contador atacó en la parte más dura de la subida, a falta de kilómetro y medio. Froome no salió al ataque y le dejó el marrón a su compañero Porte que estableció un ritmo insuficiente para dar caza a Alberto. La reacción de Froome vino cuando pasó bajo la pancarta del último kilómetro y entró en la que consideraba que era la distancia de seguridad. Cambió el ritmo, dejó al resto de corredores detrás y se acercó un poco a Contador, pero los últimos metros se le hicieron infinitos al keniata que se vio superado por Talansky y cruzó la línea de meta al borde del desmayo. Acababa de perder el jersey amarillo en favor de Contador por ocho segundos.

Poco antes, Trofimov buscaba la que sería su segunda victoria del Dauphiné y Silin su primera. Katusha lo tenía hecho pero, de pronto, Lieuwe Westra apareció y a base de potencia y fuerza superó en los últimos 100 metros a los dos rusos que se quedaron clavados con cara de Perestroika. Victorión merecidísimo para el luchador holandés.

La etapa concluía con un cambio de líder y media Dauphiné en el bolsillo de Contador que se confirmaba como el más fuerte del pelotón después de que Froome mostrase una, hasta entonces,  impensable debilidad.


Domingo de gloria
El Dauphiné se cerraba con la etapa más corta del recorrido, 130 kilómetros con final en Courchevel, subida donde Valverde se impuso a Armstrong en el Tour de 2005. Todo estaba dispuesto para que Contador se proclamara campeón de la ronda francesa por primera vez en su carrera, pero no todo estaba decidido aún.

Una escapada numerosa formada casi de inicio puso en jaque al líder de la carrera. Talansky, tercero en la general a treinta y nueve segundos del pinteño, Hesjedal, Van den Broeck, Van Garderen, Adam Yates, otra vez Westra, Nieve, David López y Porte entre otros se fueron hacia delante con la total permisividad del conjunto Tinkoff, una auténtica verbena de equipo. La actuación de conjunto más calamitosa que yo haya visto jamás. Tras veinticinco kilómetros de etapa, ¡veinticinco! El grupo de gente peligrosísima contaba con 1´44” de ventaja. A los treinta y tres kilómetros, la ventaja se había incrementado hasta los 2´50”. Esperpéntico. Ríete tú del España-Malta. Niños contra hombres. Tal fue el despropósito, que Sky frenó a López y a Porte y Astana a Westra. Contador a esas alturas de la película ya rodaba solo. Todo quedaba en manos del Sky y en menor medida del Astana.

Conducidos por los equipos de Froome y Nibali la ventaja se redujo hasta poco más de un minuto. En ese momento y acercándose a Montagny, puerto de primera categoría, Contador pareció decir a Froome que o se la jugaba Sky o que allí morirían los dos. El corredor del equipo británico intentó un ataque... ¡en el llano! Alberto le cogió rueda fácil y pararon un poco para coger resuello. El parón lo aprovechó el más listo de todos, Nibali, que se fue junto con Fuglsang y Kelderman hacia delante. Contador y Froome, los máximos favoritos se miraron y dejaron hacer. Al pie de los ocho kilómetros de ascensión a Montagny, el grupo de Nibali les metía un minuto y el Talansky había vuelto a abrir hueco hasta los 2´45”. Al comenzar la subida, Contador que veía cómo se le escapaba el amarillo atacó y dejó atrás a los Sky. Ya no corría contra Froome, que se quedó clavado. Ahora lo hacía contra Talansky y lo tenía muy negro.

El madrileño se levantó sobre su bicicleta y empezó a engullir a los ciclistas que le precedían. Ocho kilómetros de puro espectáculo en los que redujo la desventaja con Nibali a treinta segundos y con Talansky a solo un minuto. Necesitaba recortar veintidós segundos más para salvar el maillot amarillo. Pero la ascensión se acabó y la bajada y el llano previo a Courchevel cortaron la recuperación de tiempo de un Contador que veía como los grupos que le precedían volvían a aumentar su ventaja. En el grupo cabecero Talansky asumió toda la responsabilidad. Sorprende que Van den Broeck, muy bien colocado en la general, no lo probara ni una sola vez. Con Contador en el filo de la navaja y Talansky desgastándose la oportunidad era inmejorable. Mientras, a Froome le iban cayendo los minutos.
Contador atrapó y superó con facilidad a un bastante mal parado Nibali, pero su ritmo en comparación con la cabeza de carrera ya no era tan bueno y apenas podía reducir la desventaja mientras los kilómetros iban pasando. Cincuenta segundos era su desventaja a falta de tres kilómetros. Nieve aprovechó el desgaste en cabeza, se marchó solo y se llevó una victoria de prestigio y, en cierto modo, arregló el aciago día de su líder que entraría cinco minutos más tarde y se despediría incluso del top ten. Talansky cruzó la meta a siete segundos del navarro. Solo faltaba saber si Alberto habría podido cerrar la distancia y salvar el liderato, pero al final pagó el esfuerzo y se dejó en la cima un minuto con respecto a Talansky.

La exhibición de Contador fue en balde. El triunfador final fue el norteamericano del Garmin, que rompía en lágrimas sobre la misma línea de llegada de Courchevel. Auténtico espectáculo el vivido entre Mègeve y Courchevel. Enhorabuena, Talansky.


Clasificación general final:



Escrito por:
@AbdonRV
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lunes, 9 de junio de 2014

Dauphine 1996: "Indurain mete miedo a sus rivales"

Este domingo comenzó en Lyon una edición más del Critérium Du Dauphine, antes Dauphine Libere. En este caso hablaremos de un pasaje de la historia reciente de la carrera francesa con Miguel Induráin entre otros como protagonista

Se la podría considerar un pequeño Tour de Francia, a menudo sirve de previa (actualmente junto a la Vuelta a Suiza) para aquellos corredores que van a disputar la gran carrera francesa con opciones de brillar en la general final o victorias de etapa. Nos referimos a la Dauphine Libere, una prueba histórica donde habitualmente se dan cita los mejores corredores del mundo y que en condiciones normales el ganador de la misma suele ser destacado protagonista de una forma u otra en el Tour, o no siempre.
Nos vamos a la edición de 1996, donde el gran tema de conversación en el entorno del mundo ciclista era la posibilidad de que un corredor superara la hasta entonces infranqueable barrera de cinco victorias en el Tour de Francia, ese corredor era por supuesto Miguel Induráin. El navarro se presentaba a la cita para el prologo inicial en la localidad de Megeve como vencedor de la anterior edición de la carrera. Un prologo corto en el que se imponía como no podía ser de otra manera el especialista de la época Chris Boardman, con los grandes favoritos como Rominger, Induráin o Jalabert en pocos segundos.

La espectacular Dauphiné del 96

Ya en la segunda etapa en la que venció el francés François Simon, se pudo ver en las posiciones delanteras a Induráin dando un aviso para lo que vendría en las siguientes jornadas. Dos días después llegaba uno de los momentos clave de la Dauphine de aquel año, el Mont Ventoux. El famoso gigante de la Provenza, sin vegetación alguna en la parte más alta y con sus fuertes rachas de viento nos dejaba con la exhibición de dos de los grandes corredores franceses del momento, Laurent Jalabert y Richard Virenque. Para este último fue la victoria de etapa en la mítica montaña mientras que Jalabert, que por entonces militaba en el potentísimo conjunto ONCE, se hacía con el liderato con una interesante ventaja.
En la jornada posterior al Ventoux los corredores afrontaban una etapa contrarreloj de 42 km entre las localidades de Gigondas y Beaumes de Venise. Una dura prueba para el líder Laurent Jalabert ante grandes especialistas como Rominger o Induráin. El navarro no defraudo y se alzo con la victoria magistralmente por delante del suizo Rominger y del británico Boardman. El líder perdía 50 segundos con Induráin pero mantenía el maillot amarillo.

Y por fin llegaban los Alpes. La temida cordillera nos daba la bienvenida con una espectacular etapa camino de la ciudad amurallada de  Briançon, con el Col de Vars de por medio junto a la subida al mítico Izoard, entre otras ascensiones. Ya en Vars el líder Jalabert pasaba por problemas y perdía algunos segundos que posteriormente recuperaría. Sin embargo el durísimo Izoard paso factura al corredor francés de la ONCE que perdía el contacto con el grupo de Induráin donde también marchaban Escartin, Leblanc, Virenque y Madouas.  El navarro del equipo Banesto dejaba también a su perseguidores coronando en solitario el coloso Izoard pero una inesperada tormenta en el descenso le hizo tomar precauciones y fue alcanzado por sus perseguidores. Aun así Induráin se imponía en la meta de Briançon a Laurent Madouas y sentenciaba la clasificación general metiendo casi dos minutos a Jalabert el cual se bajo de la bicicleta en la jornada siguiente con final en Grenoble.


Miguel Induráin se hacía con su segunda Dauphine Libere consecutiva en la que fuera su última victoria en una carrera por etapas, dando un golpe moral a sus rivales para el Tour’96. Sin embargo ese Tour se convirtió en una autentica pesadilla para Miguel. Las pésimas condiciones climatológicas, con mucho frio, incluso nieve y un portentoso Bjarne Rijs dejaron al navarro y a toda su afición sin el sexto Tour consecutivo.


Escrito por:
@Sincadenablog
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domingo, 8 de junio de 2014

Puente aéreo hacia el Tour

A día de hoy, a falta de menos de un mes para empezar el Tour, todos los grandes gallos del pelotón están centrados en preparar La grande boucle. Para muchos es el objetivo del año, por el cual han sacrificado vacaciones, familia, descanso... Se lo juegan a todo o nada en solo tres semanas.
En este reportaje vamos a hacer un repaso del plan de carreras que seguirán los favoritos a ganar el Tour durante el presente mes de junio.

CANDIDATOS AL TRIUNFO FINAL
Por un escalón encima de los demás encontramos a Chris Froome. Si el keniata repite la exhibición del pasado año, poco tendrán que hacer los otros favoritos. Sin la presencia de Wiggins en el equipo, todo parece indicar que, a falta de confirmación oficial, va a tener unos compañeros de lujo. Nieve, Kennaugh, Porte, Kiryienka, López…A pesar de llevar una temporada más que discreta, es el favorito número uno sin duda alguna y solo tiene en mente conseguir su segundo Tour.
En un segundo escalón está Contador, quien, tras su polémica sanción, parece que por fin ha recuperado su nivel. Con 31 años está en su madurez deportiva y será capaz de aguantar la presión de la carrera. Veremos cómo es capaz de llevar la presión que le llegará desde su equipo, con Oleg Tinkov rondando por allí. Poder llevarse a Pinto el cuarto Tour dependerá de su buen hacer en las contrarrelojes para evitar que Froome consiga mucha ventaja. En la montaña contará con Kreuziger, un guardaespaldas top.
Un poquito por debajo de Contador debido a la temporada horrorosa que está haciendo, encontramos a Nibali. El italiano quiere volver al Tour a lo grande mejorando el tercer puesto que consiguió dos años atrás. Su punto fuerte es la montaña y su valentía: deseamos verle atacar, atacar y volver a atacar. Tendrá problemas en las cronos y el hecho de no llevar un equipazo como Sky o Tinkoff le puede perjudicar.


CANDIDATOS A TOP-5
Eternamente Alejandro Valverde estará llamado a tener un papel protagonista en el Tour, pero esperamos que un nuevo error táctico le haga perder todas sus opciones. Tiene 34 años y puede que sea una de las últimas oportunidades que tenga para conseguir algo grande en la vuelta francesa.
El polaco Michal Kwiatkowski liderará un Omega que se centrará más en las volatas que en la montaña. Ha demostrado su polivalencia durante todo el año, ganando en todos los terrenos. Sus calidades como clasicómano le pueden venir muy bien para comenzar el Tour con buen pie. Tiene muy buena pinta.
Tejay van Garderen brilla y desaparece. Quinto en el Tour de hace dos años y ganador del maillot blanco; entró por los pelos en el top-50 el año pasado. Tiene una calidad y un físico envidiable, y este año debe ser el de su confirmación como ciclista top.
Otro caso parecido al de Van Garderen es el de Thibaut Pinot. Destacó en 2012 y desapareció en 2013. Los franceses se echaron las manos a la cabeza cuando le vieron bajar con el ralentí puesto el pasado año. Veremos si el mes que viene es capaz de dar a Francia una alegría en forma de top-5.
Por su parte, Rui Costa buscará hacer algo grande en la general por primera vez en su carrera, después de haber trabajado durante muchos años para sus líderes. Es una incógnita total y es imposible saber hasta dónde puede llegar. Con el maillot arcoíris en sus hombros tendrá la tarea de despegarse de la maldición que le ha perseguido todo el año.
Jurgen van den Broeck es un corredor acostumbrado a disparar constantemente al palo. Prueba de ello es que en diez años de profesional solo atesora cinco victorias. Aun así, es candidato porqué sus últimas actuaciones en el Tour (excepto el pasado año cuando abandonó por caída) ha demostrado ser el más regular del grupo de candidatos a top-5.
No contentos con llevar dos líderes al Tour, el AG2R, uno de los equipos de moda de este año, han decidido ir con una tripleta de candidatos a ganar. Peraud en representación de la veteranía; y Betancur y Bardet representando a la generación del futuro. Puede que demasiado gallo les acabe pasando factura, pero como dice el tópico: “la carretera pone a todo el mundo a su sitio”.
Habiendo hecho un Giro espectacular, Pierre Rolland se presenta al Tour con la misma intención. Hasta que las fuerzas le abandonen, él estará atacando en cada puerto con la intención de repetir las hazañas de años atrás.
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Otra incógnita será el checo König, que tras el noveno puesto en la pasada Vuelta a España, tratará de confirmarse como un gran escalador. El NetApp-Endura le respaldará todo lo que pueda, pero les pesará no tener un equipo WorldTour con él.
Después de que sendas caídas les dejaran fuera de combate en el Giro, Purito y Dan Martin tratarán de ir al Tour para sacarse la espinita que tienen clavada. Puede que ni tan solo estén en Yorkshire el día 4 de julio, pero dos grandísimos corredores como ellos no nos pueden pasar por alto.
 
Critérium du Dauphine (08/06/14 – 15/06/14)
Tiene un palmarés que asusta, con Froome, Wiggins, Valverde y Brajkovic en las últimas seis ediciones. Es decir, los últimos dos ganadores de Tour pasaron y ganaron en Dauphine antes de imponerse en los Campos Elíseos. En la memoria colectiva queda la exhibición que hicieron el año pasado Froome y Porte a dupla para terminar primero y segundo respectivamente. Una última edición, la pasada, que contó con la participación de Contador, Valverde, Purito…que a la postre acabarían haciendo un gran Tour.
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En el año 2012, Wiggins arrasó y dejó a su compañero Rogers a más de un minuto. Froome hizo cuarto aquel año. Obtuvieron buenas posiciones Evans, Zubeldia y Van den Broeck, que posteriormente completarían un soberbio Tour.
Si nos remontamos a 2011, Wiggins ganó por primera vez esta carrera, superando a rivales como Evans, que acabaría ganando el Tour, a Voeckler, que hizo un Tour espectacular, y a Peraud, que consiguió hacer top-10.
Este año, el recorrido es muy similar al del año pasado. Empieza con una contrarreloj de solo diez quilómetros que marcará las primeras diferencias. Al siguiente día pero, las cosas se pondrán en un sitio con la subida al Col du Beal, con más de 13 quilómetros de ascensión. El martes y el miércoles los corredores tendrán etapas llanas para reponer fuerzas para el jueves, cuando se encontrarán con una etapa de media montaña “made in ASO”. El viernes llegará la última jornada para velocistas, antes de afrontar la traca final. El fin de semana estará marcado por dos etapas diseñadas para que haya ataques entre los gallos del pelotón.
La participación de esta edición volverá a ser espectacular, con candidatos a ganar en París como Froome, Nibali, Contador, Peraud, Bardet, Navarro, Taaramäe, Kwiatkowski, König o Van den Broeck.

Tour de Suiza (14/06/14 – 22/06/14)
Hombres tan diferentes entre sí como Rui Costa, Leipheimer, Frank Schleck, Cancellara y Kreuziger han dominado la carrera helvética en los últimos seis años.
El año pasado el portugués Rui Costa repetía victoria en la general por delante de Mollema y Kreuziger (sexto y quinto respectivamente en el Tour), demostrando que las carreras de una semana se adaptan perfectamente a su espigado cuerpo.
En 2012 Rui Costa se imponía a hombres de la talla de Frank Schleck, Leipheimer, Gesink y Nieve. Curiosamente, ninguno de los cinco primeros clasificados hizo un buen Tour, y todos acabaron muy por debajo de sus expectativas.
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Corría el 2011 cuando un pletórico Levi Leipheimer ganaba el Tour de Suiza con escasos segundos sobre Cunego, que hacían resurgir las esperanzas en el menudo corredor italiano que no había hecho nada desde su victoria en el Giro’04, y que a la postre acabaría siendo séptimo en París. El tercero fue el talento holandés Kruijswijk, que de esta forma superaba de forma sorprendente a su compañero Mollema. Ninguno de ellos obtuvo un resultado bueno en el Tour, haciendo gala de su notoria irregularidad. Frank Schleck fue séptimo en la clasificación final de la ronda suiza, preparándose así para su tercera plaza en el Tour, el mejor resultado que ha conseguido en toda su carrera en una grande vuelta.
El recorrido de este año empezará con un prólogo de escasos nueve quilómetros. Los dos siguientes días servirán para testar las fuerzas de los favoritos con dos etapas exigentes, con mucho quilometraje y constante sube y baja. La carrera seguirá con dos etapas con puertos de escasa entidad que se resolverán en esprintes reducidos. La sexta etapa será una jornada rompe piernas. En la séptima etapa se marcarán las diferencias, con una contrarreloj de veinticinco quilómetros por un terreno sin un palmo de llano. El fin de semana será espectacular, con sendas etapas de alta montaña que servirán para coronar al vencedor y de paso, demostrar quien está en forma para el Tour.
Los hombres que van a pelear por ganar la Vuelta a Suiza de este año van a ser Rui Costa (que aspira al triplete), Bradley Wiggins (apeado del equipo que hará el Tour), Kreuziger (ante su última oportunidad de brillar antes de trabajar para Contador) y Thibaut Pinot (que afrontará la carrera como test para el Tour). Además de los que pelearán por la victoria final, habrá grandes corredores como Cavendish, Gilbert, Cancellara Degenkolb, Boonen y Sagan.

Otras preparaciones
Hay más vida (poquita, pero hay) aparte de estas dos grandes carreras que hemos analizado. Algunos de los favoritos prefieren reservarse para no sufrir contratiempos, para estar lejos de la presión mediática o para recuperarse del esfuerzo del Giro y sus heridas de guerra.
Es el caso de Alejandro Valverde, que se ha decantado por la carrera francesa de la Route du Sur. Esta decisión tiene un componente táctico, ya que Valverde aprovechará esta carrera por inspeccionar varias etapas del Tour.

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Otros corredores como Rolland, Purito y Dan Martin no participarán en  ninguna de las carreras mencionadas para tratar de llegar a tiempo a la salida del Tour.

En los últimos años se ha demostrado que las dos carreras dan una preparación óptima para iniciar el Tour en plenas condiciones. El recorrido que ofrecen es muy similar, con montaña abundante y un poco de crono. Ganar el Tour no depende de cuál de las dos se corra, sino más bien de la preparación que se haya tenido a lo largo de la temporada. Además, entre las claves para ganar La grande boucle se encuentran tener un equipo fuerte, tener la cabeza fría en los momentos difíciles, y sobretodo, salvar la etapa de los adoquines como se pueda. Nos encontramos ante uno de los Tour más bonitos y abiertos de los últimos años. Dicho esto...¡que gane el mejor!

Escrito por:
@EloirCodina4
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sábado, 7 de junio de 2014

Previa Critérium du Dauphiné 2014


1. INTRODUCCIÓN 


El domingo echará a rodar una de las carreras de una semana con mayor expectación del calendario mundial. Sin duda la ronda predilecta para todos aquellos que tienen marcado el Tour de Francia como objetivo del año. Por ello ha sido considerada siempre como el mejor termómetro para intuir lo que puede pasar en el mes de julio. Basta con echar un vistazo al palmarés de la prueba, en el que figuran los grandes nombres de la historia del ciclismo, para hacerse una idea del prestigio de la misma. En esta edición del 2014, podremos disfrutar de un recorrido exigente, con tres finales en alto, que medirá las fuerzas de toda una pléyade de estrellas llamadas a hacernos vibrar este verano.

  
2. PROGRAMA









Critérium du Dauphiné: 8 al 15 de junio


3. EL RECORRIDO

Etapa 1: Lyon - Lyon 10 km.

Profil


Favorito R&M: [GBR] Chris Froome  /  Outsider R&M: [HOL] Lars Boom

Etapa 2: Tarare – Pays d’Olliergues (Col du Béal) 158.5 km.
Profil

Derniers km

Favorito R&M: [ESP] Alberto Contador / Outsider R&M: [RPC] Leopol König

Etapa 3: Ambert – Le Teil  194 km.









Favorito R&M: [FRA] Arnaud Démare / Outsider R&M: [BEL] Gianni Meersman
Etapa 4: Montélimar – Gap 169.5 km.







Favorito R&M: [POL] Michal Kwiatkowski /   Outsider R&M: [ALE] Niklas Arndt
Etapa 5: Sisteron – La Mure  184 km.







Favorito R&M: [FRA] Thomas Voeckler  Outsider R&M: [ESP] Luis Ángel Mate
Etapa 6: Grenoble – Poisy 168 km.







Favorito R&M: [FRA] Arnaud Démare   Outsider R&M: [BEL] Greg Van Avermaet
Etapa 7: Ville-la-Grand – Finaut-Émosson 161.5 km.







Favorito R&M: [ESP] Alberto Contador  Outsider R&M: [GBR] Adam Yates

Etapa 8: Megève – Courchevel 130.5 km.









 

Favorito R&M: [ESP] Dani Moreno  Outsider R&M: [FRA] Kenny Elissonde


4. LOS FAVORITOS Y OUTSIDERS

Imagen [ITA] Vincenzo Nibali, [GBR] Chris Froome, [ESP] Alberto Contador
Imagen [HOL] Wilco Kelderman, [USA] Tejay Van Garderen, [SLO] Simon Spilak
Imagen [FRA] Romain Bardet, [ESP] Dani Moreno, [USA] Andrew Talansky, [POL] Michal Kwiatkowski, [RPC]Leopol König, [GBR] Adam Yates, [ESP] Dani Navarro, [ESP] Haimar Zubeldia

5. ZONA DE APUESTAS

Nuestro favorito:  
[ESP] Alberto Contador
Nuestro outsider [FRA] Romain Bardet

6. ANTERIORES RESULTADOS


7. PARTICIPANTES


8. LIVE

Eurosport
Mediante el twitter de @_RoadAndmud

9. FUENTES

Procyclingstats
Web Oficial Critérium du Dauphiné 2014


Escrito por:
@VictorGavito
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